Te informamos sobre el turismo sustentable en Chile y su impacto como motor económico, una industria que crece, genera empleo y transforma territorios. El turismo en Chile es hoy una actividad económica estratégica para el país, generadora de empleo, ingreso y bienestar para miles de familias a lo largo del territorio nacional. Solo entre enero y abril de 2025, Chile recibió más de 2,4 millones de turistas internacionales, con un crecimiento del 40,9% respecto al mismo período del año anterior.
En términos de empleo, el sector ya representa el 7,4% del total de ocupados del país, posicionándose como el sexto mayor empleador a nivel nacional, con más de 691 mil puestos de trabajo generados. A ello se suma su aporte en divisas: durante 2024, el turismo receptivo generó ingresos por aproximadamente US$3.600 millones, superando a productos de exportación tradicionales como el vino, la uva de mesa y el carbonato de litio.
El gobierno apuesta por profundizar este crecimiento con una meta ambiciosa: aumentar en un punto la contribución del turismo al PIB y generar 100 mil nuevos empleos formales en los próximos cuatro años. Todo ello enmarcado en la Estrategia Nacional de Turismo Sostenible 2035, que impulsa la conservación ambiental, la regeneración de ecosistemas y una inversión turística verde orientada a un crecimiento económico con propósito y pertinencia territorial.
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¿Qué es el turismo sustentable en Chile y por qué importa?
El turismo sustentable en Chile es una forma de desarrollar la actividad turística equilibrando tres dimensiones fundamentales: la económica, la sociocultural y la ambiental. No se trata solo de atraer más visitantes, sino de hacerlo de manera responsable, cuidando los destinos, respetando a las comunidades locales y generando beneficios reales para los territorios.
En la práctica, esto significa fomentar alojamientos eficientes en el uso de agua y energía, operadores turísticos responsables, guías capacitados, rutas con baja presión ambiental, gestión de residuos, protección de la biodiversidad y participación activa de la comunidad local. El Sello S de Sernatur, por ejemplo, evalúa avances de sustentabilidad en ámbitos económicos, socioculturales y medioambientales.
Chile como destino estratégico para el turismo responsable
Chile tiene una ventaja natural para posicionarse como destino responsable: su territorio ofrece experiencias muy diversas y de alto valor escénico. La Patagonia, el desierto de Atacama, Chiloé, el Valle Central, los parques nacionales y las zonas rurales permiten desarrollar turismo de naturaleza, aventura, cultura, gastronomía, vino, observación astronómica y turismo comunitario.
Pero esa misma riqueza exige una gestión cuidadosa. Muchos destinos dependen de ecosistemas frágiles, comunidades pequeñas o territorios con infraestructura limitada. Por eso, el turismo sustentable permite ordenar el crecimiento, evitar la saturación y convertir la conservación en una ventaja competitiva.
Los viajeros actuales valoran cada vez más las experiencias auténticas, responsables y conectadas con el territorio. Para Chile, esto abre una oportunidad importante: competir no solo por cantidad de visitantes, sino por calidad de experiencia, gasto promedio, permanencia y reputación internacional.
Los beneficios ya se reflejan en cifras relevantes. En 2025, Chile superó los 6 millones de turistas extranjeros, con un crecimiento de 14,6% frente a 2024 y su mejor registro pospandemia. Además, el turismo representó cerca del 3% del PIB, generó alrededor del 7,6% del empleo nacional y alcanzó ingresos de divisas por más de US$4.100 millones.
La sustentabilidad también fortalece la imagen país. Un destino que protege sus paisajes, respeta a sus comunidades y ofrece servicios certificados tiene más posibilidades de atraer turistas de alto valor, inversionistas responsables y alianzas internacionales.
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El impacto económico del turismo en Chile
El Turismo sustentable en Chile es una actividad estratégica porque conecta hoteles, transporte, gastronomía, comercio, cultura, artesanía, tecnología e inversión en infraestructura. Su valor no está solo en atraer visitantes, sino en activar economías locales, promover un desarrollo responsable y generar oportunidades en distintas regiones del país.
Con información actualizada a 2026, el sector aporta cerca del 2,7% del PIB nacional, representa alrededor del 7,6% del empleo total y genera cerca de 700 mil puestos de trabajo. Además, en 2025 Chile superó los 6 millones de turistas internacionales, su mejor registro pospandemia.
Aporte al PIB nacional
El turismo aporta cerca del 2,7% del PIB de Chile y las autoridades buscan aumentar su participación en la economía. Este crecimiento es relevante porque permite distribuir ingresos en regiones, comunas rurales, destinos naturales y ciudades intermedias.
Generación de empleo
El sector turístico genera alrededor de 700 mil empleos en actividades como alojamiento, restaurantes, agencias, transporte, guías, comercio local y servicios asociados. Además, existe una meta público-privada de crear cerca de 100 mil nuevos empleos formales en los próximos años.
Entrada de divisas
El turismo receptivo funciona como una exportación de servicios: los visitantes extranjeros gastan dentro del país y generan ingresos para la economía chilena. En 2025, Chile recibió más de 6 millones de turistas internacionales, impulsando sectores como hotelería, transporte, gastronomía, tours y comercio.

Cómo aportar al turismo sostenible en Chile
El turismo sustentable en Chile no depende solo de las empresas o las autoridades. Cada viajero también puede contribuir con pequeñas acciones que ayudan a proteger los destinos, apoyar a las comunidades locales y reducir el impacto ambiental del viaje. En Chile, donde muchos atractivos están en ecosistemas frágiles como desiertos, bosques, glaciares, islas y parques nacionales, viajar de manera responsable es clave para conservar estos territorios a largo plazo y fortalecer un modelo de turismo más sostenible para el futuro.
Elige servicios turísticos responsables
Antes de reservar, busca alojamientos, agencias, guías y operadores que trabajen con buenas prácticas ambientales y sociales. Prioriza empresas registradas, servicios con certificaciones de sustentabilidad o negocios que promuevan el respeto por la cultura local, el manejo adecuado de residuos y la contratación de personas de la zona. Quechuas Expeditions, una agencia de viajes, puede ser una opción para quienes buscan experiencias organizadas con enfoque responsable y conexión con el territorio.
Compra productos locales
Una forma directa de aportar al turismo sostenible en Chile es consumir en restaurantes, mercados, ferias, tiendas de artesanía y emprendimientos locales. Esto permite que el dinero del turismo quede en el territorio y beneficie a familias, productores, artesanos y comunidades.
Respeta la naturaleza y los senderos
En parques nacionales, reservas, playas, montañas o zonas rurales, camina solo por senderos habilitados, no retires piedras, plantas ni elementos naturales, y evita alimentar o acercarte demasiado a la fauna silvestre. Estas acciones ayudan a reducir la erosión, proteger la biodiversidad y mantener los ecosistemas en buen estado.
Reduce tus residuos durante el viaje
Lleva una botella reutilizable, evita plásticos de un solo uso y guarda siempre tu basura hasta encontrar un lugar adecuado para desecharla. En destinos remotos de Chile, como la Patagonia, Atacama o algunas islas, la gestión de residuos puede ser más compleja, por eso es importante generar la menor cantidad posible.
Usa el agua y la energía con responsabilidad
Chile tiene territorios donde el agua es un recurso limitado, especialmente en zonas áridas como el norte del país. Toma duchas cortas, reutiliza toallas cuando sea posible, apaga luces, calefacción o aire acondicionado al salir y evita consumos innecesarios durante tu estadía.

Destinos ideales para practicar turismo sustentable en Chile
Desde la Patagonia hasta el desierto de Atacama, el turismo sustentable en Chile permite descubrir destinos únicos mientras se promueve la conservación del medio ambiente y el desarrollo de las comunidades locales. Cada territorio ofrece experiencias auténticas para conectar con la naturaleza, conocer culturas regionales y viajar de manera más responsable, priorizando prácticas que reduzcan el impacto ambiental y fomenten la protección de ecosistemas naturales, parques nacionales y áreas protegidas.
Patagonia chilena y conservación de áreas naturales
La Patagonia chilena es uno de los destinos más importantes para el turismo de naturaleza y conservación. Sus parques nacionales, glaciares, montañas, bosques, lagos y fiordos atraen a viajeros que buscan experiencias al aire libre, caminatas, observación de fauna y paisajes de gran valor ecológico.
Practicar turismo sustentable en esta zona implica respetar los senderos señalizados, evitar dejar residuos, seguir las normas de las áreas protegidas y contratar servicios locales que promuevan la conservación. La Patagonia es un territorio frágil, por eso cada visita debe realizarse con responsabilidad para proteger sus ecosistemas y mantener su belleza natural para futuras generaciones.
Desierto de Atacama y turismo de bajo impacto
El desierto de Atacama es uno de los paisajes más extremos y sorprendentes de Chile. Sus salares, lagunas altiplánicas, géiseres, valles, cielos despejados y formaciones rocosas lo convierten en un destino perfecto para el ecoturismo, la fotografía, la astronomía y las experiencias de conexión con la naturaleza.
Sin embargo, al tratarse de un ecosistema muy sensible y con escasez de agua, el turismo de bajo impacto es fundamental. Los visitantes pueden contribuir usando responsablemente el agua, evitando salirse de los caminos autorizados, no tocando formaciones naturales y eligiendo operadores que respeten las normas ambientales y culturales del territorio.
Chiloé y turismo comunitario
Chiloé es un destino ideal para quienes buscan un turismo más auténtico, cultural y comunitario. Sus iglesias patrimoniales, palafitos, mercados, gastronomía, mitología, humedales y tradiciones locales ofrecen una experiencia muy distinta a otros destinos del país.
El turismo comunitario en Chiloé permite apoyar directamente a familias, artesanos, pescadores, cocineras tradicionales y pequeños emprendimientos locales. Participar en experiencias guiadas por habitantes de la zona, comprar productos locales y respetar las costumbres del archipiélago ayuda a fortalecer la economía local y conservar su identidad cultural.
Valle Central y turismo rural o vitivinícola
El Valle Central es una excelente opción para practicar turismo sustentable vinculado al mundo rural, la agricultura y el vino. Sus viñedos, campos, pueblos tradicionales, rutas gastronómicas y paisajes agrícolas permiten conocer otra cara de Chile, más cercana a la producción local y a la vida campesina.
Esta mirada responsable no solo se limita a Chile, sino que también forma parte de una tendencia creciente en otros destinos naturales de Sudamérica. En la Amazonía peruana, por ejemplo, propuestas como amazon garden lodge reflejan cómo el alojamiento puede integrarse con la naturaleza, la biodiversidad y las experiencias locales, promoviendo una forma de viaje más consciente y conectada con el entorno.